La empresa, la otra gran partida de ajedrez

De casi todos es sabido, que el mundo de la gestión empresarial, no es a día de hoy tarea insignificante y nada baladí, aún más para aquellas personas que eligen el camino de emprender sin los suficientes recursos y medios, es por tanto, que poner en marcha un proyecto de inversión, se asemeja a disputar una contienda ajedrecista en el más arduo de los tableros, donde las habilidades y capacidades de cálculo serán esenciales para la viabilidad de cualquier negocio.

De esta forma el citado tablero no es otro que el sector de actividad, donde los promotores del proyecto deciden ubicar su idea, en la creencia de que visionando los 64 escaques que lo conforman, han observado y controlado todos los parámetros, pero es inmediatamente después de colocar los 32 trebejos sobre el mismo, cuando descubren que ese campo de batalla es mucho más intenso y extenso, donde las probabilidades de acción y elección son enormes y escapan al simple cálculo matemático inicial, en el que se habían obviado numerosas variables iniciales y que con posterioridad se demuestran fundamentales. 

Algunos ejemplos de una simple mala colocación de las piezas en el tablero, son la inadecuada ecuación inversión-financiación, el inexacto cálculo del desembolso inicial, la no contemplación de las cuantías correspondientes a I.V.A, así como las necesidades de circulante y una exacerbada preponderancia sobre las subvenciones a obtener. Todas estas inobservancias no conducen nada más que a la pérdida de la partida, prácticamente sin haber comenzado, tan solo por haber realizado una apertura mediocre.

Qué decir de esas piezas o trebejos, 16 sobre las que actuamos directamente, sobre los otros 16, tenemos también la posibilidad de inducir o actuar de forma indirecta, y además conforman nuestro adversario, son competidores, proveedores, clientes, etc…. Disponemos para la lucha de peones, torres, caballos, alfiles, dama y rey, todos y cada uno de ellos deben constituir una estructura organizativa eficiente y adecuada luchando de forma conjunta por los fines y objetivos del propio proyecto.

"La partida de ajedrez" deLucas Van Leyden (1494-1533)

Así hemos de decir como descarga de los peones, que tradicionalmente han sido considerados como personal con movimientos cortos y de poco alcance, en definitiva que estas simples piezas están para lo que sirven y en cualquier momento pueden ser sacrificados, pero teorías mucho más modernas auspiciadas por las nuevas corrientes de recursos humanos nos vienen a decir que los peones son el alma del ajedrez, piezas que bien formadas, motivadas y en definitiva bien gestionadas, pueden constituir un gran poder para avanzar y colaborar de forma muy activa para derribar al adversario, bien es verdad que se hace necesario que se agrupen bajo el eficiente paraguas de una vez más coordinada estructura organizativa, torres(departamento de producción), caballos(administración y finanzas), alfiles(departamento de comercialización y marketing), dama(dirección o gerencia), todo perfectamente orquestado para que el Rey(proyecto de salga hacia delante.

Proyecto de inversión en el que una vez iniciado mediante la elección y evaluación de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, nos conducirá al desarrollo de la partida, desarrollo en el cual han de tomarse de forma acertada las decisiones tácticas u operativas en el propio desenvolvimiento del mundo empresarial , y además elaborar las diferentes estrategias bajo un análisis riguroso e imaginar las posibilidades futuras de dicho negocio, pues empresa que no se preste a estas tareas de planificación, bien convendrá, en que el desenlace final de la partida, no puede ser otro, que poner en peligro la propia supervivencia de nuestro proyecto, pues aún contando con la iniciativa del primer movimiento, no siempre se cumple eso de: ”Blancas, juegan y ganan”.

Autor: Víctor Eduardo González