10 Aspectos clave para un buen desarrollo personal y profesional: 4 de 10 La Experiencia de viajar

New York

Tomamos pista, buen vuelo a todos”. Dice el capitán.

Sin duda, la experiencia de viajar sólo se puede alcanzar si nos dedicamos a viajar tanto por nuestro país como por el extranjero. Visitar otros lugares nos va a aportar nuevas ideas, nuevas culturas y nuevas formas de enterder las cosas, que nos servirán para aplicarlos en nuestras vidas y también en nuestras empresas.

Son por tanto muchas las habilidades y destrezas que vamos a adquirir si nos aplicamos al buen arte de viajar, algunas de ellas serían:

Incluso antes de salir, hemos de realizar actividades de análisis, es decir qué lugar o lugares queremos visitar, hemos también de planificar nuestro viaje, salida, paradas intermedias, medios de locomoción a emplear, destinos, búsqueda de las mejores ofertas para minimizar los costes, etc.. Por lo tanto estamos realizando actividades tan importantes como la planificación y la toma de decisiones, aunque muchas veces viajar también es entregarse a la improvisación y gestionar según vayan acaeciendo las cosas bajo situaciones de incertidumbre.

Otra de las grandes virtudes que nos proporciona viajar es la capacidad de desarrollar nuevas ideas así como mejorar nuestra creatividad para una posterior aplicación a nuestras vidas o empresas. Son muchos los grandes empresarios a los cuales se les ha encendido la bombilla visitando un país.

Otro de los aspectos muy placenteros de viajar es el conocer otras vidas, otras personas y cómo estas tienen visiones diferentes a las nuestras, ver cómo tienen otros proyectos de vida, cómo afrontan sus trabajos, sus relaciones y en definitiva sus modos de enteder el curso de sus vidas.

También viajar nos permite conocernos a nosotros mismos y por supuesto a nuestros compañeros de viaje. Los viajes y la experiencia de viajar son aún más grandes si vas de la mano de buenas compañías y en definitiva sirven para mejorar nuestra capacidad relacional con terceros.

Viajar por último nos traslada a la vivencia de otros lugares previamente desconocidos y eso genera y desencadena en nosotros multitud de sensaciones nuevas y muy gratificantes, como cuando por ej. descubrimos un bucólico paisaje, una ruta nueva de senderimo, una nueva calle de una ciudad desconocida o simplemente cuando tenemos el placer de degustar una comida típica y tener una experiencia gastronómica maravillosa en un buen restaurante.

Como decía H.G Wells: “Hay otros mundos, pero están en este”

 

Víctor Eduardo González

CEO NegocioenProGreso